La desagregación obligatoria, UNE-P, y el costo de capital: ¿aumenta el riesgo para los operadores de intercambio local titulares la tasación TELRIC?

Resumen

La Ley de Telecomunicaciones de 1996 trató de mejorar la competencia por inversión basada en instalaciones. Thomas Jorde, Gregory Sidak y David Teece presumen en 1999 que la separación obligatoria en TELRIC(costo incremental de largo plazo de elemento total) precios aumentaría los costos de capital de portadores de intercambio local titular (telefónicas) y reducir los incentivos a la inversión sometiéndolos a un mayor riesgo durante la recesión económica. En particular, operadores de intercambio local competitivos (CLECs) son más probablemente de arrendamiento de elementos de red desagregado (UNEs) cuando la demanda para servicios de telecomunicaciones es débil, porque los precios bajos para los servicios no pueden soportar la alta hundido los costos de inversión basada en instalaciones en el corto plazo. Alternativamente, cuando es fuerte la demanda para servicios de telecomunicaciones, mayores precios de los servicios darán un ingreso adicional de CLEC para construir su red. Porque los precios TELRIC no son compensatorios en términos económicos, ILEC devoluciones sufrirán en épocas de recesión y mejorar durante la expansión.

Probamos empíricamente la hipótesis Jorde-Sidak-Teece. Encontramos que versiones beta de la cablería aumentaron positivamente y estadísticamente durante la recesión que comenzó en marzo de 2001. En consecuencia, sus gastos de capital aumentaron entre 0,4 puntos porcentuales y 4,1 puntos porcentuales, que redujo sus incentivos para invertir en sus propias redes. Este resultado es consistente con la hipótesis de Jorde-Sidak-Teece.

Acontecimientos recientes del mercado de valores también parecen coherentes con la hipótesis de Jorde-Sidak-Teece. En 06 de enero de 2003, una historia de primera plana en el Wall Street Journal especuló que la FCC podría revisar sus reglas sobre la separación obligatoria de precios sancionador de manera que se beneficiaría la cablería. En concreto, el informe implícita que CLECs perdería la oportunidad de arrendar todos los elementos de red como una plataforma de elemento de red desagregado, mejor conocido como UNE-P. El informe fue significativo porque UNE-P se había convertido en una estrategia de entrada por CLECs que se reclinó sobre arbitraje regulatorio: UNE-P es funcionalmente equivalente a la reventa, sin embargo, es más favorable precio de reventa para los CLECs. El efecto práctico de acabar con el arbitraje de precios creada por UNE-P sería forzar CLECs a pagar precios de reventa o a recurrir a un modelo de negocio entero o parcial basada en instalaciones para brindar telefonía local. Dicho de otro modo, UNE-P no desaparecería; simplemente se fijará por negociación de brazos-longitud entre telefónicas y CLECs en lugar de una Comisión reguladora.

Las rentabilidades anormales de fabricantes de equipos de telecomunicaciones en 06 de enero de 2003 son altamente probatorios de si la separación obligatoria a precios sancionador – personificado en su forma más extrema de UNE-P – es considerada por los mercados de capital para aumentar o disminuir la inversión en la infraestructura de red necesaria para telefonía local. Encontramos que los rendimientos positivos para los fabricantes de equipos de telecomunicaciones superaron en aproximadamente el 5 por ciento el rendimiento que podría explicar el mercado. Si desagregacion de elementos de red a precios sancionador en realidad fomentó la inversión en infraestructura de telecomunicaciones local, entonces las rentabilidades anormales a los fabricantes de equipos de telecomunicaciones habría dado negativos en 06 de enero de 2003. En cambio, el positivo anormal vuelve a JDS Uniphase, Lucent, Nortel, y Tellabs refleja una expectativa de los mercados de capitales que estas empresas habrían aumentado los flujos netos de efectivo, que daría como resultado de mayores ventas (no menos) de equipos de telecomunicaciones.

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